Los que nos iniciamos en el mundo de los terrarios a principios de los noventa nos topamos con una “afición” en vías de desarrollo. Entonces, encontrar ejemplares nacidos en cautividad, bibliografía en castellano, variedad de productos o profesionales con conocimiento de causa era muy poco frecuente. Por el contrario, hoy la terrariofilia española es una afición consolidada, sostenible y responsable que dispone de una amplia infraestructura. Ha habido muchos cambios y en estas evoluciones tienen mucho que ver personas, comprometidas y apasionadas, como Pepe Cordero.

Pepe Lleva más de dos décadas involucrado en la cría en cautividad de reptiles y artrópodos. Inició su andadura terrariófila mantenido arácnidos y después centró todos sus esfuerzos en la cría en cautividad de ofidios hasta convertirse en un referente nacional. En confianza, reconoce que su salto a las escamas se debió a las facilidades de su manejo, pero sus allegados saben que colúbridos y boidos le apasionan tanto o más que tarántulas y escorpiones. Fuese como fuese, aquello supuso una mejora sustancial para nuestra terrariofilia. Pepe fue, y sigue siendo, partícipe de la popularización de los géneros Lampropeltis, Elaphe y Heterodon y ha puesto en la órbita de la afición española otros menos conocidos, como Bothrochilus, Oreocryptophis o Candoia.

Bothrochilus boa criadas por Pepe Cordero

A su vez, este gran aficionado malagueño ha apostado siempre por la transmisión de conocimiento, participando en el pasado en foros de debate y en publicaciones como la revista virtual Jangala, y ha sido uno de los principales exponentes de la defensa de la terrariofilia española. En 2007 fundó junto a Roberto Gonella, Jacobo Quero, Pedro Durán, Juan E. León y Francisco Pérez La Sociedad Andaluza de Herpetología y Terrariofilia (SAHT); asociación sin ánimo de lucro en pro del disfrute y la defensa de esta afición.

Junta directiva de SATH

Su compromiso con la terrariofilia lo demostró una vez más profesionalizando su actividad, sacando al mercado en 2010 unos pioneros terrarios estancos (fabricados con poliéster reforzado y fibra de vidrio), que destacaban por disponer de una novedosa apariencia, por ser modulares y por su resistencia y ligereza. Aquel nuevo aporte obtuvo un gran recibimiento por parte de aficionados y profesionales y, sin lugar a dudas, fue un revulsivo para la fabricación de terrarios en España.

Terrarios Habitat Herp

La andadura profesional de Pepe siguió su curso una década después, con la apertura de un centro de interpretación de la biología de reptiles y anfibios; Snakeroom Serpentarium. Una iniciativa tan arriesgada como necesaria que dispone de una misión clara; trasladar un mensaje positivo sobre esta fauna impopular. Misión que logra satisfacer día a día gracias a sus cuidadas instalaciones, a completas visitas guiadas y a la interacción de sus visitantes con algunas especies protagonistas.

Parte de las instalaciones de Snakeroom serpentarium

En el presente, Pepe es también uno de los organizadores de la feria andaluza Terrasur, bolsa que cuenta con más de diez ediciones, y es miembro de la junta directiva de la Federación Fauna. Federación de asociaciones que vela por los intereses de los terrariófilos, acuariófilos, avicultores y cetreros españoles.

Pese a su extensa trayectoria, aún quedan muchos capítulos por escribir en el currículum de este reconocido aficionado, no cabe duda de que en el futuro seguirá impulsando la cría en cautividad de ofidios, defendiendo los intereses de éste y otros colectivos y mejorando la reputación de los reptiles y anfibios. Pero lo conseguido hasta la fecha le convierte en uno de los grandes activos de la terrariofilia española y merece el reconocimiento de todos sus aficionados.