En lo más profundo de los densos bosques tropicales de Nueva Guinea y el norte de Australia, una serpiente de vivos colores se desliza entre las ramas, pasando casi desapercibida en la espesura. Se trata de la pitón verde (Morelia viridis), una de las especies más icónicas del mundo de los reptiles.
Desde su primera descripción científica en el siglo XIX, este ofidio ha cautivado a biólogos y herpetólogos y años más tarde también a terrariófilos y herpetocultores. Sin embargo, a pesar de su popularidad, aún quedan muchas incógnitas sobre su ecología, distribución y variabilidad genética. Durante décadas, su clasificación taxonómica ha sido objeto de debate, incluso estudios recientes, que han revelado la existencia de al menos dos especies diferenciadas dentro del grupo de la pitón verde, parecen no convencer a la totalidad de la comunidad científica.
Morelia viridis enfrenta desafíos significativos en su hábitat natural. La deforestación, la fragmentación de su ecosistema y la extracción de ejemplares para el comercio de mascotas han puesto en riesgo sus poblaciones silvestres. Comprender mejor su biología, su papel en los ecosistemas y las amenazas a las que se enfrenta es crucial para su conservación a largo plazo.
En este artículo, exploraremos la historia taxonómica de esta fascinante serpiente, su ecología y comportamiento, así como las estrategias necesarias para garantizar su supervivencia en la naturaleza.

Morelia viridis puede permanecer en un mismo lugar durante días o incluso semanas, esperando el momento oportuno para atacar a sus presas / créditos; pixabay
Historia taxonómica
La clasificación de este ofidio ha sido un proceso complejo. Fue descrita por primera vez en 1872 por Hermann Schlegel como Python viridis, basándose en ejemplares de las islas Aru, al sur de Papúa. Dos años después, Adolf Bernhard Meyer, sin conocer la descripción de Schlegel , propuso el género Chondropython y nombró una nueva especie, Chondropython azureus, basándose en una serpiente encontrada en la isla Biak, al norte de Papúa.
En 1878, Henri Sauvage comparó serpientes de la isla Mansinam (cerca de la actual ciudad de Manokwari, en Papúa Occidental, Indonesia) con Chondropython azureus y describió una nueva especie, Chondropython pulcher, basándose en diferencias en las escamas y fosetas termonasales. No obstante, ese mismo año, Peters y Doria concluyeron que esas diferencias no eran suficientes como para considerarlas especies separadas y las agruparon bajo Chondropython azureus. En 1893, Boulenger unificó ambas bajo Chondropython viridis, reconociendo la descripción original de Schlegel.
A lo largo del siglo XX, Chondropython viridis fue ampliamente aceptado hasta que, en 1993, una revisión detallada de los pitónidos (llevada a cabo por Kluge) determinó que la especie debía incluirse dentro del género Morelia, adoptando el nombre Morelia viridis.
En 2003, un análisis genético identificó dos linajes distintos: uno en el norte de Nueva Guinea y otro en el sur de Nueva Guinea y Australia. Sin embargo, en aquel momento no se formalizó la división en especies separadas.
En 2010, Schleip y O ’ Shea sugirieron que la población del norte de Nueva Guinea podría ser una especie distinta, denominándola Morelia azurea. En 2015, Barker y colaboradores designaron un ejemplar de referencia para esta nueva especie; una serpiente de la isla Biak. Finalmente, en 2020, Natusch et al, confirmaron la separación en dos especies, Morelia viridis en el sur y Morelia azurea en el norte, con tres subespecies dentro de esta última: Morelia azurea azurea, Morelia azurea pulcher y Morelia azurea utaraensis.

Hábitat y Distribución
Las pitones verdes habitan los densos bosques de Nueva Guinea, sus islas costeras y una pequeña región del noreste de Australia, en el Parque Nacional Iron Range, en la Península del Cabo York. Se encuentran desde el nivel del mar hasta los 2,000 metros de altitud y utilizan todos los estratos vegetativos, desde el suelo hasta el dosel, existen registros de ejemplares a más de 25 metros de altura.
Su área de distribución está marcada por un clima tropical con una estación húmeda bien definida (de diciembre a abril) y una estación seca donde las temperaturas nocturnas pueden descender por debajo de los 20°C.

Neonato de Morelia viridis con su característica coloración amarilla / créditos; Javier Magro
Dieta y Estrategia de Caza
Este ofidio arborícola de hábito nocturnos es un depredador de emboscada, puede permanecer en un mismo lugar durante días o incluso semanas, esperando el momento oportuno para cazar. Su éxito en la captura de presas no es muy alto, lo que significa que puede pasar largos periodos sin alimentarse. Su dieta varía según su tamaño y edad, incluyendo pequeños reptiles, mamíferos, invertebrados y aves. Los juveniles prefieren presas pequeñas y cazan tanto de día como de noche desde ramas bajas, mientras que los adultos optan por presas más grandes y suelen cazar exclusivamente de noche, desde el suelo o desde ramas más altas. Las hembras suelen utilizar ramas más gruesas y muestran una mayor actividad diurna en comparación con los machos.
Ciclo de Vida y Cambio de Color
Las pitones verdes crecen lentamente y pueden vivir más de 15 años en estado salvaje. Los machos alcanzan la madurez sexual alrededor de los 2.4 años, mientras que las hembras tardan aproximadamente 3.6 años.
Su reproducción es estacional y los huevos eclosionan en noviembre, coincidiendo con el inicio de la temporada de lluvias. No todas las hembras se reproducen cada año, lo que sugiere que la disponibilidad de recursos influye en su ciclo reproductivo. Además, los juveniles son poco frecuentes en los muestreos de campo, lo que podría indicar una alta mortalidad temprana o el uso de hábitats distintos a los adultos.
Uno de los rasgos más distintivos de esta especie es su cambio de color durante el crecimiento, conocido como cambio ontogenético. Al nacer, pueden ser amarillas brillantes o rojas, pero con el tiempo todas adquieren su característico verde intenso. Este cambio ocurre alrededor del primer año de vida, cuando alcanzan entre 53 y 59 cm de longitud, y se produce rápidamente, sin estar vinculado a la muda.
Las razones evolutivas de este cambio aún no están claras. Una de las teorías más aceptadas es que los colores brillantes de los juveniles los ayudan a camuflarse entre la hojarasca para evitar ser depredados, mientras que el verde les permite mimetizarse entre el follaje al adoptar un estilo de vida más arbóreo.

Cambio ontogénico de Morelia viridis / créditos; Javier Magro
Fuentes
Barker, D., & Barker, T. (1994). Pythons of the world. Vol. 1. Australia. Advanced Vivarium Systems.
Greer, A. (1997). The biology and evolution of Australian snakes. Surrey Beatty and Sons.
Maxwell, G. (2003). The complete chondro. ECO Publishing.









