Expedición herpetológica en Malasia peninsular – fotoreportaje

Texto e imágenes: Max Soriano

A finales de febrero, las selvas de Malasia peninsular se convirtieron en el escenario de una expedición breve pero intensa, cuyo objetivo fue encontrar y fotografiar la extraordinaria diversidad de reptiles, anfibios e invertebrados que habitan la región.

El autor fotografiando un ejemplar de Calliophis bivirgatus

Selva en los márgenes de la ciudad de Kuala Lumpur

Comenzamos la expedición en Kuala Lumpur, una metrópolis de más de dos millones de habitantes que, a primera vista, no parece un lugar donde la vida salvaje prospere. Sin embargo, la ciudad está rodeada de selva, y esa proximidad permite la existencia de una sorprendente biodiversidad de reptiles y anfibios que encuentran refugio en sus alrededores.

La primera noche estuvo marcada por largas horas de búsqueda. Senderos oscuros, vegetación densa y la humedad constante del trópico acompañaban cada paso. Logramos observar múltiples lagartos durmiendo en las ramas (Gonocephalus grandis, Gonocephalus bellii y Bronchocela cristatella), así como algunos de los anfibios más interesantes de la región, como la rana de hojarasca moteada (Leptobrachium hendricksoni) o la rana hoja malaya (Pelobatrachus nasutus), un anfibio de apariencia espectacular.

Gonocephalus bellii, Leptobrachium hendricksoni y Pelobatrachus nasutus en las selvas de Kuala Lumpur

Durante horas no apareció ninguna serpiente, pero la selva siempre recompensa la paciencia. Finalmente, en un pequeño arroyo, una silueta emergió entre el agua, un juvenil de Homalopsis buccata. Fue el primer ofidio tras ocho horas de búsqueda, un momento que transformó el cansancio en euforia.

Poco después, entre las ramas, apareció la inconfundible figura de una serpiente liana (Ahaetulla prasina), perfectamente camuflada entre la vegetación, y muy cerca tambien una culebra de bronce rayada (Dendrelaphis caudolineatus). La jornada terminó con el amanecer, tras diez horas de actividad ininterrumpida, con el cuerpo y la mente agotados.

Ahaetulla prasina, localizada entre la vegetación

Biodiversidad de Fraser’s Hill

El siguiente destino era Fraser’s Hill, una región montañosa a más de 1.400 metros de altitud, considerada uno de los enclaves más ricos en biodiversidad de Malasia. Allí, la estrategia cambió y se centró en dividir el equipo, cubrir terreno y maximizar las probabilidades.

La noche cayó, y con ella llegó la actividad. Apenas quince minutos después de comenzar, apareció una de las serpientes más espectaculares de la expedición: la coral azul (Calliophis bivirgatus), un elápido de colores intensos y comportamiento esquivo. A partir de ese momento, los encuentros se sucedieron, entre ellos pequeñas serpientes fosoriales del género Calamaria, varias serpientes lianas y otras especies de anfibios e invertebrados a lo largo del camino.

Calliophis bivirgatus en Fraser’s Hill, Malasia peninsular

Caminando de regreso al hotel, una figura verde reposaba inmóvil sobre una rama, la víbora de Sabah (Trimeresurus sabahi fucatus), arbórea, silenciosa y perfectamente adaptada a su entorno. Era uno de mis objetivos del viaje. La división del equipo resultó clave, ya que otros grupos también lograron encontrar especies destacadas como la krait de cabeza roja (Bungarus flaviceps) o la culebra de cueva de Ridley (Elaphe taeniura ridleyi), entre otras. Al finalizar la noche, el equipo había alcanzado una cifra ambiciosa: once especies de serpientes. Para algunos, un número más; para mí, un récord personal.

Trimeresurus sabahi, uno de los encuentros más esperados del viaje

Las mañanas en Fraser’s Hill marcaban un contraste radical. Tras la intensidad de la noche, el amanecer se abría paso con los cantos de los siamang (Symphalangus syndactylus), cuyos ecos recorrían el bosque. En una ocasión, uno de estos primates apareció entre los árboles, a escasos metros, y durante unos instantes todo pareció ralentizarse.

Fraser’s Hill al amanecer

Durante la noche siguiente, en las zonas más altas del recorrido, llegó uno de los encuentros más inesperados del viaje: una pitón sangre (Python brongersmai). Sin duda, el mayor hallazgo de la expedición, ya que no existían registros de esta especie en la zona y nadie esperaba encontrarla allí. Su presencia no solo resultaba sorprendente, sino que podría representar el registro a mayor altitud para la especie.

Con el avance de la jornada, se fueron sumando nuevas observaciones, entre ellas la serpiente babosa de montaña (Asthenodipsas vertebralis), una especie especializada en alimentarse de caracoles y babosas.

Python brongersmai, Asthenodipsas vertebralis y el autor sosteniendo un ejemplar de Trimeresurus purpureomaculatus

El cierre de la expedición tuvo lugar en los manglares cercanos a Kuala Lumpur. En cuestión de minutos apareció la víbora del manglar (Trimeresurus purpureomaculatus), perfectamente adaptada a este ecosistema, de la que se observaron múltiples ejemplares.

Durante cuatro noches, entre bosques tropicales, arroyos y carreteras de montaña, el resultado superó cualquier expectativa: 31 especies de reptiles, 17 de ellas serpientes, y 13 especies de anfibios. Pero más allá de los números, lo que define una expedición así son los encuentros con personas que comparten el mismo entusiasmo por la fauna salvaje, los momentos impredecibles y la constante sensación de estar explorando un lugar nuevo.

Trimeresurus purpureomaculatus

Agradecimientos

Me gustaría agradecer a todo el equipo de Explore Herpetology, responsable de la organización de la expedición, y en especial a Dani, cuya ayuda y conocimiento fueron fundamentales para encontrar muchas de las especies observadas durante el viaje.

Max Soriano y Daniel durante la expedición, junto a algunos de los encuentros documentados en Malasia peninsular

Todas las imágenes fueron realizadas con una OM SYSTEM OM-1. Utilicé principalmente el objetivo 12–100 mm para tomas generales y de entorno, y un 90 mm macro para capturar los detalles de las especies más pequeñas.

Parte de estas experiencias continúan en las redes sociales del autor: @wild__max | @aquatic__max