Me suscribí a un grupo de whatsapp de artrópodos que contaba con verdaderos entendidos en la materia. Al segundo día tenía acumulados casi 300 mensajes. Entre todos, al menos un 20 por ciento era bromas diversas y comentarios que poco o nada tenían que ver con el asunto.

Otro porcentaje eran comentarios ajustados a la función fática del lenguaje, cuyo cometido no es transmitir información sino establecer un contacto. Otro porcentaje significativo eran preguntas que, o bien podían responderse desde el sentido común, o bien eran preguntas que podían contestarse con una búsqueda sencilla en internet por la razón de que, al ser formuladas ya un montón de veces en diferentes lugares de la red, eran notablemente fáciles de responder.

Para ello bastaba solo una virtud, poco ejercitada hoy día: la paciencia. Y no mucha, además. Por último, había un porcentaje también de mensajes de interés que sí aportaban algo y que estaban escritos por personas con un conocimiento real sobre el asunto pero que, por la inmediatez que demandaba la situación, no se explayaban demasiado. Resultado: la experiencia del whatsapp me sabía a poco si lo que realmente yo quería era profundizar en la materia. El asunto se repetía, aunque atenuado, cuando acudía a las webs de facebook: estas me parecían un híbrido entre los foros tradicionales y los chats de whatsapp/telegram.

Recuerdo que esos primeros días, aunque decepcionado, decidí conceder al “descubrimiento” el beneficio de la duda. No pasó demasiado tiempo hasta que esas dudas se disiparon: la proliferación de “chats” de whatsapp para las cosas más triviales, con esencialmente los mismos problemas que he expuesto arriba, hicieron la cosa un poco insufrible.

No quiero decir con esto que un chat de whatspp no te evite una ronda de llamadas telefónicas y que no tenga un sentido práctico, pero todo tiene un límite.  Además, para aprender, lo que se dice aprender, hay que leer y echarle tiempo con recursos (libros, textos, vídeos, etc) de la mejor calidad. No existe “aprenda ruso en 15 días”. Hay que invertir horas y esfuerzo y en el campo de la terrariofilia no es diferente.

Cuando escribo estas líneas acabo de dejar de leer en faunaexotica.net un magnífico tutorial, con fotos dignas de cualquier revista, para hacer un vivario de dendrobátidos. El texto tiene ya varios años pero las soluciones que aporta son plenamente actuales y, además, difíciles de encontrar en otras webs.

Un rato antes eché un vistazo a un hilo en el mismo foro sobre la primera persona que en nuestro país había conseguido reproducir colúbridos del género Drymarchon. Verdaderamente espectacular y, aunque el post es de hace 8 años, aporta una información impagable acerca de la viabilidad de la puesta, condiciones de incubación e incluso algunas fotos (es verdad que no demasiado buenas) de su instalación.

Si te gustan los arácnidos, nada, repito, nada, ni siquiera los libros, ha superado alguna vez en lengua española al depósito de experiencias y conocimiento acumulado en forotarantulas.com. La desaparición de este foro es para la terrariofilia de estos animales una catástrofe sin precedentes.

Algo similar ocurre con phasmiduniverse.com: no hay nada mejor en Phasmatodea o en Mantodea en lengua española. Las fotos y experiencias suponen un aporte de conocimiento fundamental a todo el que quiere realmente aprender y no resolver en dos minutos el problema que podría haberse ahorrado si hubiera leído antes.

A todo este conocimiento se añade otra cuestión: si habláramos checo o albanés la cosa sería diferente pero el idioma español se habla por varios cientos de millones de personas en todo el mundo, muchas de las cuales pueden hacer aportaciones interesantísimas al conocimiento de la biodiversidad y al mundo de la terrariofilia.

En conclusión, la verdad es que no se en qué pensarán los que nos dicen que los foros “están en desuso” o que tal foro “fue” un referente porque para el que quiere saber de verdad, para el que necesita resolver un problema o el que quiere leer ANTES de tener que emitir un SOS desesperado por telegram, los foros no están en desuso y siguen siendo un referente. Piénsese que los hilos de los foros también son indexados por buscadores haciendo aún más asequible la información.

Así que harían bien las personas que quieren revitalizar la terrariofilia en nuestro país en recargar las pilas de los foros. Dejar de denostarlos y otorgarles el prestigio que merecen porque, como algunas obras de arte, a media que pasa el tiempo valen más. En ellos hay fotos, experiencias, conocimientos y datos que a todos nos sirven y que refuerzan la dimensión conservacionista y verdaderamente científica de la terrariofilia.