Enriquecimiento ambiental para reptiles en zoológicos europeos, una práctica al alza

En los últimos años, el enriquecimiento ambiental ha cobrado importancia en zoológicos y acuarios como una herramienta clave para mejorar el bienestar animal. Sin embargo, la mayor parte de la investigación en este campo se ha centrado en mamíferos, dejando a los reptiles en un segundo plano. Un estudio reciente analiza el estado actual del enriquecimiento ambiental para reptiles en zoológicos europeos, destacando avances y áreas de mejora.

Situación en los zoológicos europeos

Según el estudio de Bartolomé et al. (2023), que encuestó a 121 zoológicos europeos, el enriquecimiento ambiental para reptiles está ampliamente implementado, aunque con diferencias según el grupo de reptiles. Las tortugas y los varanos son los reptiles que más reciben enriquecimiento, mientras que las serpientes venenosas son las menos beneficiadas. Entre los tipos de enriquecimiento más utilizados se encuentran el diseño del hábitat y la alimentación variada.

A pesar de que la mayoría de los zoológicos implementan algún tipo de enriquecimiento, solo el 21% lleva un registro formal de la frecuencia y el tipo de enriquecimiento aplicado. Además, el estudio encontró que los cuidadores suelen recurrir a la experiencia compartida entre profesionales mientras que la consulta de artículos científicos y libros especializados es menos frecuente (Riley & Rose, 2020). Esto sugiere que, aunque el interés por el enriquecimiento ambiental está en aumento, aún existe una brecha entre la práctica y la investigación científica en este ámbito.

Tipos de enriquecimiento utilizados

El enriquecimiento ambiental para reptiles en zoológicos abarca diversas estrategias diseñadas para estimular sus comportamientos naturales y mejorar su calidad de vida. Una de las técnicas más comunes consiste en modificar los recintos para hacerlos más parecidos a los entornos naturales de cada especie. Esto puede incluir la incorporación de plataformas elevadas, refugios, troncos, rocas y distintos tipos de sustratos que favorezcan la exploración y el descanso. En el caso de reptiles semiacuáticos, la creación de zonas con diferentes profundidades de agua les permite ejercitarse y regular su temperatura de manera más efectiva.

El enriquecimiento ambiental para reptiles y anfibios es también una tendencia al alza entre los profesionales de la terrariofilia española / Créditos; Javier Magro

Otro aspecto clave es la alimentación variada, que no solo se enfoca en la diversidad de alimentos, sino también en la forma en que se presentan. Algunas estrategias incluyen esconder la comida en distintos puntos del recinto, colgarla para fomentar la manipulación o dispersarla para incentivar la búsqueda activa. En especies que se alimentan de presas vivas, se pueden utilizar métodos que simulen la caza, como el uso de presas en movimiento controlado (Burghardt, 2013). Además, en algunos zoológicos se han implementado recipientes interactivos o alimentos congelados que requieren esfuerzo para ser consumidos, lo que prolonga la actividad de alimentación y evita el sedentarismo.

El uso de objetos de enriquecimiento también es una práctica extendida. Se incorporan elementos que fomentan la exploración y el ejercicio. Algunas especies, como las tortugas, pueden beneficiarse de estructuras diseñadas para frotarse, como cepillos instalados en su entorno. Para los varanos y cocodrilos, se utilizan bolas resistentes o estructuras móviles que les permiten interactuar con su entorno de forma más dinámica.

El enriquecimiento social es otro componente importante, aunque no todas las especies de reptiles pueden beneficiarse de la convivencia con otros individuos. Cuando es posible, se agrupan reptiles de la misma especie para fomentar comportamientos sociales naturales, como la interacción jerárquica. En algunos casos, se experimenta con recintos compartidos entre especies compatibles, lo que puede estimular nuevas interacciones y desafíos ambientales.

Intalaciones para serpientes de Snakeroom serpentarium / créditos; Javier Magro

Desafíos

A pesar del creciente interés, existen diversos obstáculos que limitan la aplicación del enriquecimiento en reptiles. Uno de los principales desafíos es la falta de información y estudios específicos sobre técnicas adecuadas para cada especie. En comparación con mamíferos y aves, los reptiles han recibido menos atención en el ámbito del bienestar animal, lo que ha generado una carencia de pautas claras para su enriquecimiento.

Otro problema importante es la percepción errónea de que los reptiles tienen menores necesidades de estimulación ambiental. Durante mucho tiempo, se ha creído que estos animales son pasivos y requieren menos interacción con su entorno, lo que ha frenado la implementación de estrategias de enriquecimiento más avanzadas. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que los reptiles pueden beneficiarse significativamente de un entorno enriquecido, mejorando su comportamiento y reduciendo el estrés.

Referencias

(Burghardt, 2013; Mendyk & Warwick, 2023; Rose et al., 2019; Bartolomé et al., 2023, entre otras).

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