Reintroducen más de 350 tritones del montseny en su habitat natural

El pasado febrero, 352 tritones del Montseny (Calotriton arnoldi) criados en cautividad fueron liberados en su hábitat natural como parte del Plan de Recuperación del Tritón del Montseny. Desde 2010, más de 4.200 ejemplares han sido reintroducidos en los arroyos del macizo con la esperanza de asegurar el futuro de esta especie, que se encuentra en peligro crítico de extinción según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).

Este esfuerzo cuenta con el apoyo de varias instituciones, como la Generalitat de Catalunya, el Zoo de Barcelona, el Ayuntamiento de Barcelona, la Diputación de Barcelona, la Diputación de Girona y el Centro de Investigación y Educación Ambiental de Calafell (CREAC), además del Parque Natural y la Reserva de la Biosfera del Montseny.

Reintroducciones para reforzar poblaciones y ampliar su distribución

El tritón del Montseny es una especie endémica y extremadamente vulnerable, por lo que su conservación se ha convertido en una prioridad. Para hacer frente a esta situación crítica, en agosto se aprobó un plan que combina dos estrategias clave: la cría en cautividad y la creación de nuevas poblaciones en su entorno natural.

El éxito de esta iniciativa depende de la selección de los mejores arroyos donde puedan establecerse. Para ello, se analizan diversos factores, como la capacidad del hábitat para albergar tritones, la accesibilidad del terreno y los costos asociados a su restauración y seguimiento. La meta es clara: aumentar su población en un plazo de diez años y asegurar su supervivencia a largo plazo.

Como parte de este esfuerzo, los días 19, 25 y 27 de febrero se liberaron 98 juveniles y 254 larvas de la subespecie Calotriton arnoldi laietanus. Siguiendo el plan de recuperación, las reintroducciones se realizaron exclusivamente en terrenos públicos y en áreas donde ya se habían llevado a cabo liberaciones anteriores. Estos ejemplares procedían de programas de cría en el Zoo de Barcelona, los centros de fauna de Torreferrussa, Bagà y el Pont de Suert, así como del CREAC.

Ejemplar reintroducido / Ajuntamente de Barcelona

El propósito de estas reintroducciones va más allá de incrementar el número de tritones del Montseny; también busca ampliar su área de distribución. Actualmente, la especie sobrevive en apenas ocho arroyos del macizo, sumando un total de solo 12 kilómetros.

Para asegurar el éxito del proyecto, es fundamental un seguimiento continuo. Para ello, un equipo de científicos y técnicos monitorea de cerca la evolución de las poblaciones reintroducidas, analizando los resultados y ajustando la estrategia según los datos obtenidos. Además, antes de acceder a los arroyos, se aplica un estricto protocolo de bioseguridad para evitar la propagación de enfermedades que puedan poner en riesgo a estos frágiles anfibios.

Antecedentes de su conservación

El camino hacia la conservación del tritón del Montseny comenzó en 2007, con el primer programa de cría en cautividad en el Centro de Fauna de Torreferrussa. Años después, en 2015, diversas instituciones, como el Zoo de Barcelona, la Generalitat de Catalunya y las diputaciones de Barcelona y Girona, se unieron para impulsar un plan de acción que reforzara su protección.

Estos esfuerzos dieron un gran paso en 2017, cuando el proyecto LIFE Tritó Montseny obtuvo financiación europea. Gracias a ello, se pudieron llevar a cabo medidas clave hasta 2022, con el objetivo de reducir las principales amenazas para la especie y mejorar su hábitat. La Diputación de Barcelona lideró la coordinación del proyecto, garantizando que las acciones fueran efectivas y sostenibles.

Pero la conservación no solo pasa por la acción directa, sino también por la concienciación. Por eso, desde 2018, el Zoo de Barcelona cuenta con un espacio dedicado al tritón del Montseny, donde los visitantes pueden aprender sobre su historia y los esfuerzos para protegerlo a través de paneles informativos, vídeos y materiales interactivos, además de sesiones educativas sobre esta y otras especies del macizo.

Fuente; Ajuntament de Barcelona