Las salamandras de Europa se enfrentan a una grave amenaza en forma de hongo que podría extenderse a Estados Unidos. Para evitarlo, los expertos se plantean una estrategia inesperada: colaborar con el comercio de mascotas.
El hongo Batrachochytrium salamandrivorans (Bsal), conocido por devastar poblaciones de salamandras en los Países Bajos, está relacionado con Batrachochytrium dendrobatidis (Bd), otro patógeno que ha causado la desaparición de cientos de especies de anfibios en el mundo. A diferencia del Bd, que afecta a diversos anfibios, el Bsal se centra en las salamandras, lo que preocupa especialmente a Estados Unidos, hogar de la mayor diversidad de estas especies a nivel mundial.
El comercio internacional de mascotas es señalado como una posible vía de entrada del hongo a Europa, lo que ha llevado a las autoridades a considerar restricciones en la importación de salamandras para evitar un desastre ecológico similar en América del Norte.
Para frenar la propagación del Bsal, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU. aprobó en enero de 2025 nuevas normativas que restringen la importación de más de 400 especies de anfibios. Sin embargo, estas restricciones han generado tensión con el comercio de mascotas. La investigadora Gia Haddock, de la Universidad Estatal de Michigan, ha estudiado cómo percibe el sector estas regulaciones y cómo podría contribuir a la protección de anfibios sin afectar su sustento.
El mercado de anfibios en EE. UU.
Desde ranas arborícolas hasta salamandras poco comunes, los anfibios llegan a las viviendas estadounidenses a través de comercios, ferias especializadas y comunidades en línea. Aunque algunos propietarios adquieren estos animales sin un gran conocimiento del hobby, otros se dedican activamente a su tenencia, cría y comercio responsable.
El estudio destaca que los comerciantes de anfibios están dispuestos a adoptar medidas de bioseguridad y advierte de que una prohibición total de estas especies podría generar desconfianza y dificultar la colaboración con las autoridades. Se calcula que incluso la rebaja de un 5% de los anfibios comercializados podría traducirse en pérdidas de hasta 140 millones de dólares para el sector.
El estudio, a su vez, sugiere que la clave para frenar el Bsal está en una estrategia colaborativa que incluya a la industria de mascotas en la solución. Facilitar medidas de bioseguridad asequibles, educar a los propietarios sobre el manejo responsable y evitar restricciones absolutas podría ser la mejor manera de proteger tanto a las especies silvestres como al comercio de anfibios.
Fuentes
Haddock, G., and A. R. Warwick. 2024. Understanding amphibian pet trade stakeholders and their role in disease transmission management. Wildlife Society Bulletin: e1564. https://doi.org/10.1002/wsb.1564









