Brachylophus fasciatus, la iguana bandeada de Lau

La iguana bandeada de Lau pertenece al género Brachylophus, que actualmente comprende cuatro especies vivas reconocidas (Brachylophus fasciatus, B. vitiensis, B. bulabula y B. gau sp.nov) y una extinta; B. gibbonsi. Recientes estudios revelaron la existencia de la cuarta integrante del género; “una iguana sorprendentemente diferente de todas las demás poblaciones insulares de Fiji” (Fisher et al) que habita únicamente los bosques de montaña de la isla de Gau.

B. fasciatus fue descrita en 1800, pero poco se supo de ella hasta finales del siglo XX, cuando se compartieron algunos estudios básicos sobre su historia natural y llegó a reconocidos parques zoológicos de Estados Unidos. En la actualidad, siguen siendo una asignatura pendiente para herpetólogos y zoólogos y un enigma biogeográfico, ya que sus parientes más cercanos se encuentran solo en el Nuevo Mundo.

Distribución

Brachylophus fasciatus está ampliamente distribuida en las islas Lau de Fiji (también llamadas Grupo Lau) y presenta poblaciones en Tonga y Vanuatu (donde fue introducida en la isla de Efate). Se estiman más de 6.000 ejemplares de iguanas bandeadas en Aiwa Levu y Aiwa Lailai (Luau), aunque los datos de abundancia sólo están disponibles para su compañera de Género B. vitiensis en la isla Yadua Taba, considerada santuario de estas iguanas, donde sus densidades pueden alcanzar las 200 iguanas por hectárea. No se sabe de ninguna otra isla del Pacífico que posea una población tan densa de Brachylophus y, en la mayoría de las islas donde hay iguanas, los avistamientos son raros o extremadamente poco comunes.

Descripción

Se trata de una iguana diurna y arborícola, que rara vez desciende al suelo, salvo las hembras para desovar. Habita bosques densos húmedos, no perturbados. Su nombre común, iguana con bandas, deriva de dos o tres bandas anchas de azul (relativamente claro) – verde que atraviesan verticalmente un fondo verde más oscuro. En las hembras este patrón es menos evidente (también disponen de menor tamaño y de una cresta dorsal menos desarrollada) y en los machos puede oscurecerse durante encuentros agresivos con otros machos y durante el cortejo.

Macho de B. fasciatus en actitud desafiante

Se diferencia de la también popular B. vitiensis en varias características morfológicas; B. fasciatus es de menor tamaño; presenta espinas más cortas en la nuca; sus bandas verticales son más anchas en el cuerpo; presenta un menor número de escamas labiales superiores e inferiores y sus huevos y crías son más pequeñas (entre otros aspectos). También existen diferencias ecológicas y de comportamiento.

Estatus

Como estas iguanas del Pacífico no son cazadas, consumidas ni exportadas (disponen de la máxima protección de cites desde 1981), su declive se achaca a una combinación de pérdida y degradación del hábitat por la tala, la quema y el pastoreo de cabras, y la introducción de depredadores exóticos como gatos, mangostas y roedores.

La especie está clasificada como En Peligro (EN) en la Lista Roja de la UICN desde 2007 y figura en el Apéndice I de CITES. En España su tenencia está sujeta a los requisitos establecidos en el RD 7/2018 y en EE. UU se encuentra protegida por la Endangered species act (ley de protección de la naturaleza federal).

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Tenencia en cautividad

Brachylophus fasciatus puede ser mantenida en parejas y requiere de terrarios amplios (altos y profundos), bien ventilados y, a poder ser, con barreras visuales (paredes opacas), para que los animales no estén continuamente expuestos a las personas. Los terrarios de obra, madera o pvc ya ofrecen estas barreras, pero se pueden conseguir en los habituales terrarios de cristal recubriendo sus paredes con planchas de corcho prensado, que además permitirá a las iguanas aprovechar una mayor superficie del terrario.

Estos habitáculos deben estar provistos de bebederos, ramas y troncos estables (bien sujetos). Si queremos colocar plantas naturales en el interior del terrario hay que evitar todas aquellas que sean tóxicas. Es muy práctico el uso de plantas artificiales que además de cumplir una función estética, y ser más resistentes, colocadas estratégicamente pueden aportar refugio a los animales. Esta especie es estrictamente arborícola, pero el uso de un una buena capa de sustrato (como turba,  fibra de coco o similares) servirá para mantener una humedad óptima y para el desove de la hembras.

B. fasciatus son estríctamente arborícolas

El hábitat de origen de B fasciatus es cálido y húmedo durante todo el año (más aun durante la estación de lluvias). Por ello, se deben garantizar en sus terrarios unas temperaturas óptimas, que pueden oscilar entre 28 y 32° C diurnos y 18 / 20° C por la noche, y también una humedad entorno al 70 – 90% que conseguiremos mediante el uso de sistemas de lluvia automáticos o pulverizaciones manuales espaciadas. Esta especie requiere de lámparas que aporten niveles óptimos de UVB  para reptiles tropicales y subtropicales (fáciles de encontrar en comercios especializados en terrariofilia), y un fotoperiodo de 12 horas de luz y 12 de oscuridad.

Hasta la fecha no se han llevado a cabo estudios sobre la ecología alimenticia de B. fasciatus, pero una dieta variada basada en vegetales con un aporte esporádico de fruta e insectos ha dado excelentes resultados tanto a particulares como a entidades zoológicas.

Terrario para una pareja de B. fasciatus

Cría en cautividad

Un mantenimiento adecuado y ejemplares en buen estado de salud son los requisitos previos para la reproducción de B. Fasciatus. Los machos pueden alcanzar la madurez sexual en menos de un año y las hembras a partir de los dos años aproximadamente. Las iguanas bandeadas no tienen una temporada de reproducción específica en su hábitat natural y pueden hacerlo durante todo el año aunque, en cautividad, suele materializarse en los meses más cálidos (primavera y verano).

Durante el cortejo el macho se acerca a la hembra llevando a cabo movimientos bruscos de cabeza y tras ello tiene lugar la cópula. La hembra puede no estar receptiva y huir o enfrentarse al macho. Para evitar indeseadas agresiones es preciso estar presente durante este proceso e intervenir su fuera necesario, separando a los ejemplares.

Cópula de iguanas bandeadas. Créditos Harkito reptile

Previo al desove la hembra suele explorar el suelo del terrario hasta encontrar un lugar óptimo donde realizar la puesta. Llegado el momento, escavará con intensidad y tras depositar los huevos (entre 3 y 5 aproximadamente) los recubrirá con sustrato ayudándose también de su cabeza.

Para su incubación puede utilizarse perlita o una mezcla de perlita con vermiculita al 50%. A una temperatura constante de 29 grados centígrados las iguanas tardarán en eclosionar unas 22/24 semanas aproximadamente. Deben evitarse oscilaciones bruscas de temperatura (podrían dar lugar a malformaciones) y un exceso de humedad durante los últimos días de incubación, que favorecería la aparición de moho.

Desove de B. fasciatus. Créditos; Harkito reptile

Tras la eclosión, las crías de B. fasciatus tardan días en empezar a comer solas y en ocasiones hay que asistirlas para que lo logren. La iluminación de sus terrarios (con niveles medios de radiación UVB) y el aporte adecuado de calcio y vitaminas a su dieta son de vital importancia para su correcto desarrollo.

Cría eclosionando. Créditos;Harkito reptile

Referencias;

John R. H. Gibbons. (1981). The Biogeography of Brachylophus (Iguanidae) including the Description of a New Species, B. vitiensis, from Fiji. Journal of Herpetology, 15(3), 255–273. https://doi.org/10.2307/1563429

Colgan, D. J., & Da Costa, P. (1997). Genetic Discrimination between the Iguanas Brachylophus vitiensis and Brachylophus fasciatus. Journal of Herpetology, 31(4), 589–591. https://doi.org/10.2307/1565617

Keogh J. Scott, Edwards Danielle L, Fisher Robert N and Harlow Peter S 2008Molecular and morphological analysis of the critically endangered Fijian iguanas reveals cryptic diversity and a complex biogeographic historyPhil. Trans. R. Soc. B3633413–3426. https://doi.org/10.1098/rstb.2008.0120

Fisher, R.N., Thomson, P., Watling, D. & Harlow, P. (2013) Brachylophus bulabula (Fiji Banded Iguana). Predation. Herpetological Review, 44, 140–141.

 (1970) «Full Issue, Vol. 30 No. 3,» Great Basin Naturalist: Vol. 30 : No. 3 , Article 6. Available at: https://scholarsarchive.byu.edu/gbn/vol30/iss3/6 Harlow, P.S., Fisher, M., Tuiwawa, M., Biciloa, P.N., Palmeirim, J.M., Mersai, C., Naidu, S., Naikatini, A., Thaman, B., Niukula, J. & Strand, E. (2007) The decline of the endemic Fijian crested iguana Brachylophus vitiensis in the Yasawa and Mamanuca archipelagos, western Fiji. Oryx, 41, 44–50. https://doi.org/10.1017/S0030605307001639