Durante la última década he sacado adelante distintos proyectos vinculados a la terrariofilia y todos ellos han tenido un denominador común: la pasión. Porque lo nuestro va mucho más allá de un mero hobby; la terrariofilia es especial y creo que así la sentimos muchos de nosotros. Quizás por ello siempre he trabajado sin pedir nada a cambio.
El primer gran paso fue el documental Rectilia. Hasta la fecha, nadie había abordado en España la terrariofilia desde un formato audiovisual que reuniera a profesionales, aficionados, asociaciones y entidades de conservación para reflexionar sobre ella. El objetivo era contextualizar la afición y mostrar su realidad en un momento en el que empezaban a consolidarse discursos críticos.
Después llegaron los podcasts. Primero en solitario y, más adelante, junto a David Okidoki y Antonio Floch en Al otro lado de la escama. Ese espacio permitió algo que considero esencial: conversar y escuchar distintas opiniones. En definitiva, explicar la terrariofilia desde dentro, sin estigmas ni estridencias.
Con el tiempo sentí la necesidad de crear un formato más completo. Un lugar donde desarrollar ideas con mayor profundidad y ordenar conocimientos. Así nació Terrario tecnia. La revista fue concebida como una herramienta de divulgación especializada. Un espacio independiente donde abordar el mantenimiento en cautividad, la historia natural o el contexto legislativo con el nivel de exigencia que considero necesario.
En paralelo, cuando la situación lo ha requerido, he asumido una mayor exposición: interviniendo como ponente en la manifestación celebrada en Madrid contra la Ley de Bienestar Animal, participando en encuentros organizados por el CSIC de Asturias, para intercambiar puntos de vista con científicos, o colaborando en publicaciones especializadas como Río Negro y Responsible herpetoculture Journal, además de aportar mi visión en medios generalistas como El Periódico. Siempre queriendo defender la terrariofilia informada y responsable.
Han sido diez años apasionantes, en los que he preferido que cada iniciativa se sostuviera por su propio valor, sin solicitar apoyo de manera prematura. Consideraba que primero debía existir un recorrido y una base sólida que lo justificara.
Todos los proyectos que he desarrollado han sido gratuitos y mi intención es que continúen siéndolo. Sin embargo, mantener viva Terrario tecnia implica una dedicación y una inversión que va más allá del entusiasmo inicial. El crecimiento del proyecto, que lo reflejan alrededor de 50.000 visitas mensuales y más de 180 artículos publicados, exige estabilidad y la estabilidad requiere apoyos.
Por ese motivo he decidido abrir una vía de colaboración a través de Patreon, como una opción voluntaria para quienes consideren que este trabajo aporta valor y merece continuidad. Después de una década implicado en la divulgación de la terrariofilia, tengo claro que los proyectos independientes solo perduran cuando la comunidad que los aprecia decide respaldarlos.
La pasión fue el punto de partida y la constancia me ha permitido llegar hasta aquí. Ahora, si Terrario tecnia debe seguir creciendo, será gracias a quienes crean que es un espacio necesario.







